![]() |
||
Los topos, rescatistas nacidos en la tragedia, hoy ciudadanos del mundoALFREDO MENDEZ ORTIZ JESUS VILLASECA Tienen vidas paralelas. Están casados. Han procreado hijos. Algunos padecen el desempleo. Otros creen en Dios. Dicen gozar la vida por ser irrepetible. Su constante: la búsqueda de sobrevivientes atrapados entre escombros, aunque en su récord personal sobresalga el rescate de cuerpos despedazados, sin vida. A algunos les molesta ser llamados héroes. A otros, en cambio, los mueve el reconocimiento internacional y anhelan salir en los encabezados de los diarios influyentes. Por eso pelean todo: el dinero que puedan aportar empresas y gobiernos para sus viajes, los diplomas expedidos por alguna autoridad y, en muchos de casos, hasta se arrebatan los cadáveres para salir con ellos en la foto. |
||