1903-1935

Pintor muralista. Nació en Santiago Papasquiaro, Durango, hermano de José y Silvestre . Estudió en Chicago, Estados Unidos, desde 1913 a 1919. Volvió a su país y fue uno de los iniciadores de la nueva pintura mexicana, más tarde director de la escuela de pintura al aire libre de la Villa de Guadalupe , así como miembro del sindicato de pintores.
En 1922 pinta su primer mural en la escuela nacional  preparatoria, la alegoría de la Virgen de Guadalupe. En 1932 pinta en el edificio del  periódico El Nacional, y en 1933 otro mural  en el banco nacional hipotecario. Las características principales de sus obras son su gran colorido y la expresividad de sus formas simplificadas. Murió en la ciudad de México.

 

 

1914-1976

Escritor y político. hermano de Silvestre y Fermín. Desde muy joven se afilió al partido comunista mexicano pero fue expulsado y fundó con otros miembros el PPS, que abandonó para fundar la Liga Comunista Espartaco, de carácter leninista y antiestalinista. Escribió en el periódico El Popular y fundó y dirigió algunas publicaciones  de carácter político que le acarrearon algunas dificultades. Escribió las novelas Los Muros del Agua (1941); El Luto Humano, que fue premio nacional de literatura en 1943, y su obra más reconocida; Los Días Terrenales (1949) ;  En Algún Valle de Lágrimas (1956). También publicó ensayos sobre temas políticos y sociales, cuentos y teatro. En 1968 se le concede el premio Villaurrutia . Su estilo es   realista  con  tendencia social actualizada por la Revolución. Murió en la ciudad de México y fue inhumado en el panteón francés.

 

 

1899-1940

Compositor y violinista. Desde muy pequeño sintió la vocación musical, y ya a los ocho años empezó a estudiar violín  en Colima. En 1911 siguió sus estudios en el Instituto Juárez de la ciudad de Durango. Dos años después en la ciudad de México tomó clases de violín  con el maestro José Rocabruna, y de composición con Rafael J. Tello. Completó sus estudios en los Estados Unidos con el violinista Sametini  y de composición con Felix Borowsky. En 1920 regresa a su país con gran éxito. Volvió a los Estados Unidos y fue discípulo de Kochansky. En 1929 el director del conservatorio Carlos Chavez le llamó para que ocupase la cátedra de composición. En 1937 viajó a España donde había estallado la guerra civil, en la que participa al lado de la República. Viajó después por Europa, murió en la ciudad de México. Escribió obras sinfónicas, ballets, canciones, etc., entre las que destacan: Esquinas, Dúo  de  Pato y  Canario, Sensemayá, Tocata,  Redes, Janitzio, Homenaje a García Lorca.

 

 

Bailarina y actriz. Trabajó en Alemania con Bertold Brecht y dos años con el teatro cubano. En 1986 fue jurado en el Festival Cinematográfico de Berlín y, en 1988, en el de Barcelona. Ha actuado en diversas películas entre ellas: Islas Marías (1950), Muchachas de Uniforme (1950), El rebozo de Soledad (1952), Morir para vivir (1954), La fuerza de los Humildes (1954) y La Sal de la Tierra (1955), película filmada en Estados Unidos por descendientes de mexicanos, lo que le valió ser calificada de “comunista”  por el gobierno de Washington  y expulsada de Estados Unidos. Reside en Cuernavaca donde es profesora de danza y yoga. Además es autora del libro Los Revueltas (1979) donde hace una semblanza de sus padres y de sus hermanos 

 

 

 

Hija de José Revueltas. Nació en México D.F. el 19 de Septiembre de 1938. Maestra en sociología urbana (1975) y doctora en Ciencias Políticas (1980) por la Universidad de París, ha sido profesora en la Nacional Autónoma de México y en instituciones de educación superior de Varsovia (1981-82 ) y Barcelona (1985). Ella ordenó, anotó y presentó las obras completas de su padre, José Revueltas, publicadas por la editorial ERA en 25 tomos. Es colaboradora en revistas extranjeras y nacionales, y autora de ensayos, entre otros: El  Campamento 2 de octubre (1976), Los caminos de Sartie (1980), Ante la crisis; analogías y diferencias entre el caso polaco y México (1983) y Aproximaciones a la  teórica  política de José Revueltas (1984).

 

 

 

Artistas hay a quienes se celebra por su precocidad, son la mayoría; y otros, casos raros, curiosos casi, que más allá de la madurez inician su insólita floración: Troncos leñosos que se atreven a reverdecer. Consuelo Revueltas pertenece a esta minoría; comenzó a pintar cuando iba a cumplir 63 años de edad. En la rica y diversa historia de la pintura del paisaje en México, Consuelo Revueltas se está ganando un lugar. Con sinceridad emocional, sin restarle un gramo de dignidad a su sencillez, guiada  por su intuición, Consuelo viene elaborando una forma de paisaje que a pesar de su primitivismo posee el encanto de la claridad, la precisión. Los Revueltas (Silvestre, Fermín, José, Rosaura y los otros siete hermanos), se han caracterizado por la bella simplicidad de su trato ; pero en tanto artista, solo Consuelo ha hecho de la simplicidad la sustancia misma de sus trabajos. Enamorada desde siempre de la naturaleza mexicana, aprovecha ahora un lenguaje pictórico (que utiliza con todas las restricciones de la espontaneidad) para expresar su amor por riachuelos, bosquecillos, macizos de flores, árboles solitarios, el vuelo de los pájaros sobre los campos sembrados, las veredas marcadas por el paso del hombre, el perfil de los cerros contra cielos soleados . . .

No son los de Consuelo Revueltas paisajes agrestes, sino aquellos que seres humanos y animales domésticos modelan en su presencia. No los imagina, los evoca; por eso cada una de sus pinturas es una transcripción inventada de lo que su memoria visual ha retenido de paseos por Morelos, Durango, Veracruz, Michoacán, Guerrero . . .

Elaborados con ternura y refinamiento espiritual, te muestran pudor por lo estereotipadamente pintoresco. Su mayor acierto es empeñarse en la armonía de los colores, en la claridad de los volúmenes, en la refinada sublimación de lo evidente. Mas consuelo denuncia  su ingenuidad en el permanente olvido de las sombras. Ni los árboles, ni los campesinos, ni los jacales que acumula alegremente en pequeñas superficies echan sombra; sin querer la artista les ha dado luz propia, claridad intrínseca. Pero es esta supuesta falta a una regla elemental lo que hace a sus pinturas más volublemente comunicativas, dueñas de una convincente jovialidad.

 

 

Hija de Silvestre Revueltas. Nació en México D.F., en 1934. Profesora en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, especializada en teoría y crítica literaria e historia de la cultura, es autora de varios ensayos, entre ellos: Vida y Poesía en la Obra de Alfonso Reyes (1974), Vasos Comunicantes (1985), Novela Mexicana Contemporanea (1985), La novela policiaca en Latinoamerica (1985) Hermenéutica de los sueños de Quevedo y José Revueltas en el banquillo de los acusados entre otras.